28 feb. 2015

5 -must have- embarazo

Lolita Blahnik elaboró en su día una lista de útiles de embarazo que me pareció de mucha utilidad. 
Yo la he reducido a 5 cosas, básicamente porqué más adelante os hableré del "botiquin" de embarazo y saldrán algunos "trastos" más. 
La mayoria ya los enumeró ella, yo sólo respaldo la elección con mi opinión de cada uno de ellos.

    


1- Sujetadores de lactancia (sin aro): No vale la pena comprar sujetadores especificos para embarazo, cuendo sientas que te está canviando la talla, pasa directamente a los de lactancia. Asi también los aprovecharás durante más tiempo. Los de hm son cómodos y tienen muy buen precio.

2- Pelota pilates: Para mí, los 8-9 euros mejor invertidos. Tanto si haces yoga y te enseñan algunos estiramientos con la pelota, como si sólo la usas para sentarte a descansar al final del día, te servirá.
Para mí además, fué un imprescindible en el trabajo de parto. En el primer embarazo mi cadera se resintió mucho y necesité ir al fisio, que también me la recomendó para flexibilizar y mobilizar la cadera y estirar la espalda. Está vez, en el segundo embarazo me apunté a un curso de esferodinámica para embarazadas que coordina la comadrona jefa del hospital y aún me ha dado más argumentos para considerarla un imprescindible para mantener la forma durante el embarazo y para facilitar el trabajo de parto.

3- Cojín gigante: Las dos veces me lo han prestado. La verdad es que ayuda muchisimo a dormir. Especialmente en el último trimestre, cuando ya no sabes cómo colocarte para estar cómoda. Eso si, a la que te descuidas tu pareja o tu hija/o te lo roban. Debe ser que también es cómodo abrazarlo aunque no estés embarazada!

4- Un curso de yoga, piscina o gimnasia específico para embarazadas: En los cursos destinados a embarazdas, además de estiramientos, se incluyen técnicas de respiración y relajación que te serán útiles en el momento del parto. Cuidado con la ciática. Si sois propensas pedir hora al fisio o al osteopata en cuánto aparezcan los primeros síntomas. Ah, y haced el favor de no perderos ni una clase del curso de ppreparación al parto. ¡Cuánto me arrepentí yo de no haber podido ir a la charla sobre lactancia materna en el primer embarazo!

5- Un diario, un album, una sesión fotográfica: Consejos doy que para mi no tengo. Es mi gran asignatura pendiente. Ya os explicaba aqui que mi proposito de foto y diario semanal se había ido al garete. La sesión fotográfica, la tuvimos, la prima de R. se ofreció a hacer una. Sólo sirvió para corroborar que somos lo menos fotogénico del mundo y que A. y a R. les da una pereza enorme que les hagan/hacer fotos. He de decir que le estoy muy agradecida por la paciencia y el esfuerzo que tuvo y que las fotos me gustan mucho, que conste. Por lo menos esta vez he utilizado el blog a modo de diario semanal y algo quedará, espero. Más en la etiqueta #embarazo.

Y si estos "consejos" os han sabido a poco, los 10 consejos para una embarazada de moontseteban complementan a la perfección mi lista de recomendaciones.

24 feb. 2015

4 años

4 años separan estas fotos

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Y ahora que ese momento en que todo se para y te enamoras para siempre está a punto de repetirse, me pregunto: ¿Ese amor incondicional e infinito se divide en dos o se multiplica?

17 feb. 2015

32 y 33 semanas

De nieves y carnavales

Neu
La protagonista absoluta de la semana 32 fué la nieve. No acostumbra a nevar en Vilafranca y cuando lo hace la nieve se deshace tal y como cae.  Asi que, el hecho de que se acomularan unos cuántos centimetros en apenas 1 hora nos pilló a todos por sorpresa. Ese día tenía análisis de sangre, asi que en ayunas y abrigada hasta las cejas caminé de mi casa al centro, a paso de tortuga para no tropezar, tardando el doble de tiempo de lo habitual para ese trayecto. Las fotos, para el recuerdo. Esa semana además, nos tocaba a nosotros ir a la escuela de A. y hacer una manualidad, de Invierno! Cómo no, un muñeco de nieve:

Snowman

Ese mismo fin de semana teníamos programada una salida a la nieve con los niños. Enseguida aprendieron a dominar el trineo y el tiempo nos obsequió con un día bien soleado de esos que te permiten disfrutar hasta el último minuto de pistas abiertas. Los papás y mamás se permitieron un pequeño paseo en raquetas. Yo con mi barrigota, aproveche los bancos del bar para un baño de sol intensivo.

Neu

Y por supuesto carnastoltes y sus alocadas peticiones: llevar la cabeza adornada, ir a la escuela en pijama, etc; dinamizaron la semana 33. Cómo el tema era el mar, A. pidió una cola de sirena. La abuela, a la que siempre recurrimos en estos casos, le cosió una falda-cola de sirena que fué la envidia de todo el colegio. Nosotras seguimos, más o menos, este tutorial para la cola de sirena. El sábado, en canvio, no pudimos evitar caer en la #fiebrefrozen. Eso si, para no sumar una Elsa más a los cientos que ya había, A. fué de princesa Anna y además con el vestido de coronación. Gracias señor amaXon por salvarnos de nuevo la vida. Siempre me quedó con mal sabor de boca cuando compro a traves de la odiada plataforma, pero hay que reconocer que lo encuentras todo y a buen precio. Con lo que me gusta a mí potenciar el comercio local de proximidad!

Sirena   Carnaval15
 A A. le hubiera gustado que el bebé ya estuviera fuera de mi barriga, para disfrazarlo de Olaf. Como en este trio de hermanos disfrazados de frozen, con tutorial para el disfraz de Olaf incluido. 
El año que viene habrá que lucirse con un disfraz en pareja. Cómo siempre, os aconsejo pasaros por el blog de agulles de cap en busca de inspiración, y guardaros en pinterest estos disfraces de Pippi y Sr.Nilson o este de princesa y sapo. Pones el listón muy alto, Margarida.

10 feb. 2015

el parto



Promocion_BirthPhotography_FotografiaParto from Eva Gascon on Vimeo.

Estas últimas semanas hemos estado hablando mucho del parto: en el curso de preparación, en las clases de esferodinámica, con la familia... Aún hay mucha gente que se sorprende al saber que A. nació en un parto natural, sin anestesia, porque así lo había pedido yo.

Diréis que fue por miedo a las agujas, que también. Pero fue sobretodo una decisión meditada y muy respaldada por R. Habíamos estado mucho tiempo preparando técnicas de relajación que se basaban esencialmente en mantener en movimiento la zona de la cadera, aplicar masajes y calor en la espalda, favorecer posturas en que la gravedad ayudase, etc. Y luego te dicen, que una vez puesta la anestesia, ya no te puedes mover. Debes estar en la cama, sin ingerir ni líquidos, ni alimentos. Y entonces ¿de qué servía todo lo que habíamos aprendido? La postura que me parecía más incomoda de todas impuesta durante horas. No lo dudé mucho: prefería poder moverme, poder ducharme, poder comer y beber.

Así que para el parto de A. solicité una entrevista con la comadrona para entregarle el plan de parto, en el que le explicas cuáles son tus preferencias: quién quieres que te acompañe, como te gustaría que fuese el ambiente en la sala de partos y un largo etc. Tu expresas tus preferencias. Ellos se comprometen a respetarlas al máximo y a informarte antes en caso de que alguna de tus preferencias no sea posible.

Yo tengo muy buen recuerdo del parto de A. Nadie dice que fuera un parto perfecto. Los partos perfectos no existen. Pero me sentí muy arropada en todo momento y en un ambiente muy familiar e intimo. Hubo mucho dolor,  y se me hizo muy largo y muy pesado a ratos, por supuesto. Pero salí de allí orgullosa de haber conseguido superar el proceso sin desfallecer.

Aún hay quién me dice "Qué ganas de sufrir! Yo en cuanto lleguen, que me pongan la epidural." 
A mi no me pareció un sufrimiento en absoluto. Pero no se lo reprocho, vivimos en una cultura de lo cómodo, lo fácil, lo inmediato, en la que cuesta aceptar que alguien renuncie a la técnica, si esta "ayuda" a hacer más llevadero el proceso. En la que esperamos llegar a la meta sin tener que hacer nosotros solos todo el esfuerzo.

El otro día vi una foto en pinterest que rezaba:  "even the pain is part of the story" Y es así, el parto es un proceso que implica dolor. Quién os diga lo contrario, intenta engañaros (o programar una cesárea innecesaria).

Y pocos días más tarde, vía el #clubdemalasmadres vi el video de promoción de Eva con el que ilustro este post, y me encantó. No sólo lo que se ve, sino por cada frase con la que describe lo que es para ella un parto. Acertadísimo. Y no sabemos si esos partos fueron con anestesia o no, si acabaron en cesárea o si fueron como las parturientas deseaban. Da igual. 

No soy comadrona, ni soy experta en partos, pero si aún queréis saber mi opinión y seguís leyendo; ahí van mis "consejos/sugerencias" para enfrentarse a un parto:

- Vive el parto como una oportunidad, ( a veces única) de, entre otras muchas cosas, medir tu fuerza y tu resistencia.

- Nada saldrá como te habías imaginado: en el parto tienes la oportunidad de medir tu capacidad de adaptación y resilencia. Cuanto más prefijada sea la imagen que deseas de tu parto (sea porque lo quieres natural o porqué quieres que te pongan la anestesia en cuánto llegues) más dura será la aceptación a lo que no tenías previsto

- Intenta que el ambiente sea positivo. Las endorfinas son el mejor calmante. Que intervengan el mínimo de personas. Evita cualquier estimulo tóxico. Necesitas a tu lado personas que te transmitan energía. Si te transmiten miedo, temor o duda, mejor que no estén allí, mejor apaga el teléfono, mejor pídeles amablemente que desaparezcan un rato. El miedo genera más dolor, el dolor más miedo y se retroalimenta.

- Merece la pena aceptar el dolor como parte del proceso.  Si consigues relajarte ni que sea solo entre contracción y contracción; si consigues aguantar al máximo sin anestesia para poder sentir ese lado salvaje, natural y femenino, olvidar los convencionalismos y gritar por el  esfuerzo; saldrás de alli conociéndote un poco más a ti misma. (y a tu pareja). Pon a prueba tu umbral del dolor. Te sorprenderá saber que eres más fuerte de lo que imaginabas. Decía la comadrona " El dolor es una vivencia. No dejéis que os paralice y el dolor será facilitador"

- Y si por el camino algo falla, o no puedes más y necesitas ayuda (en forma de peridural o de cesárea) no te enfades, no te arrepientas, no te sientas culpable. No sientas que te has rendido. De nuevo, aprovecha la resilencia para aceptar el cambio lo más rápidamente posible y disfrutar de la parte más inolvidable: esa primera mirada. Volver a enamorarse. Lo cura todo.

- Por suerte, el parto también trae consigo un cóctel hormonal único. Y por suerte también la memoria es selectiva. Llena la balanza con todas las emociones que sientes en los primeros minutos de vida y olvida todos los momentos de flaqueza, o las cosas que no salieron como habías previsto.

- Sea como sea tu parto, el nacimiento de un hijo/a es uno de los mejores momentos de tu vida y uno de los que más recordarás.

En resumen, llevate al parto pocas expectativas y los sentidos muy alerta para captar cada detalle.
El resto vendrá sobre la marcha. Adáptate tan rápido como puedas a las pequeñas modificaciones que tu plan de parto no contemplaba y intenta vivirlo como un proceso, con su inicio, su desarrollo y su punto cumbre. 

Cada parto es una historia diferente, 
pero todas con un final feliz.