14 jul. 2017

más o menos sobre mi

De un tiempo a esta parte los blogs ya no son lo que eran. Incluso los auténticos bloggers (esos que consiguen vivir de ello) tienen cada vez menos comentarios. Ya pasó la ola. Quedan/quedamos solo aquellos que nunca empezamos con la idea de obtener provecho.




En un curso de blogging, me aseguraron que no se puede llegar a ningún sitio sin una buena biografia. Qué hay que ser constante. Qué hay que publicar siempre el mismo día. No les hice mucho caso.

Mis blogs preferidos, en su mayoría, no tienen biografía, publican cuando quieren y/o pueden. Si quieres saber más de la persona que está detrás vas a tener que dedicar un rato de lectura y remontarte hasta los inicios del blog. Si lo haces, descubrirás de ellos mucho más que con la página de bio.

Se olvida a veces que un blog no es más que una bitácora, un diario de viaje, se escribe para recordar los pasos que dimos, para retomar la ruta, la receta, la guía, cuando lo necesitemos. Para no tropezar dos veces con la misma piedra. Para compartir y que otros no pasen por lo mismo que nosotros, sin faro.

Poco sabéis de mi, lo sé, poco más de que soy mamá, que tejo, que me gusta hacer juguetes de cartón para mis hijos, escribir, leer.  ¿Necesitáis más para quedaros? Creo que no. Sé que si os gusta lo que leéis, si comentáis, si volvéis, sabréis de mí mucho más que eso.

En el blog dejas también florecer los sentimientos. Y esos, en tanto que universales, no necesitan nombres y apellidos. Se sienten, se comparten. Si se puede, se comenta y se echa un cable. Si no se puede, simplemente se escucha. Si eres lector, es que sabes escuchar. Si no sabes escuchar, ni leer entre lineas, entonces no necesitas saber quién soy.

Empece este blog, cuando se me atragantó el proyecto final de carrera y me salvó aprender a tejer leyendo otros blogs. Me fascinó el sentido de comunidad. El ver que todos ganan si el conocimiento se comparte.

Mucho ha pasado desde entonces, ahora, unos ganan más que otros y eso, es, lo que ha desequilibrado la balanza y esta provocando la deriba.

Ahora, por fin, y con 10 años de retraso, aprové el proyecto. Pero soy la misma que ayer, aún necesito compartir para vencer. Aún necesito escribir, escuchar y leer. No te canvia la vida, pero te hace sentir bien. Te hace sentirte más immortal

6 comentarios:

  1. Enhorabuena por la constancia que has tenido estos 10 años, entre disfraces infantiles y juguetes de cartón, hasta aprobar ese proyecto de final de carrera. Los blogs no son lo que eran, cambian con las modas, pero las personas detrás de ellos permanecen. :-)

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    1. "las personas permanecen" y qué así sea!

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  2. Me suenas tan familiar... Será porque todo el tiempo que hace que nos leemos, o nos escuchamos.. por las experiencias compartidas en la distancia, y los anhelados tes con agujas que imaginamos..
    Enhorabuena, por cerrar ese capítulo que tanto se atragantó, hasta en eso coincidimos. Y enhorabuena por ser fiel a tí, y a tu esencia, y a lo que quieres que sea esta ventana que tan generosamente nos abres.
    Yo voy a seguir un poco más por aquí, porque leerte, me produce el mismo efecto que un ratito de charla y complicidad.
    Besos!!

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    1. cuántas charlas virtuales y patrones compartidos, que sumamos tu y yo. A ver si pronto me lo gestiono para ir a que me des unas clases particulares de cocina y planificación semanal. Las necesito, mucho.

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  3. Un comentario para la constancia! Yo dejé mi blog hace unos años por circunstancias de la vida, pero de vez en cuando me voy pasando por los que en su día me gustaba seguir. Espero que tu blog dure 10 años más y dentro de 10 años te diga lo mismo y quizás haya reabierto el blog.

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    1. Cuánto tiempo, Nutsue, que bien saber de ti. Reabre, reabre, que aqui una lectora tuya te echa de menos

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